Para los Cuidadores

¿Es solo estrés... o es depresión?

¿Es solo estrés... o es depresión?
Ajustar

¿Qué es el estrés?

Aunque ser cuidador puede ser gratificante, también puede hacerle sentir que lleva el peso del mundo en sus hombros. Esas presiones pueden ser más duras de manejar si la afección de su ser querido empeora o si debe ocuparse de muchas otras responsabilidades. Muchos cuidadores son parte de la “generación del medio”, es decir, están “en el medio” entre cuidar a sus hijos y a sus padres ancianos. Otros cuidan a un hijo o adulto con necesidades especiales, lo que puede ser difícil para el cuidador, tanto a nivel físico como emocional. Encima de todo esto, los cuidadores con frecuencia deben conservar sus empleos.

Las exigencias de cuidar de otras personas se denominan “estrés”. Este aparece de muchas maneras. Puede sentirse abrumado. Las preocupaciones lo distraen. Se cansa o se irrita con facilidad. Es posible que se sienta culpable por no ser mejor cuidador, padre o trabajador. Se siente frustrado o resentido porque tiene poca ayuda. Es natural sentir estrés, especialmente si las exigencias sobre su tiempo no parecen terminar nunca.

¿Cuándo se convierte el estrés en depresión?
Muchos cuidadores pueden controlar su estrés. No obstante, cuando las emociones oscuras parecen no irse nunca, es posible que tenga una enfermedad llamada depresión. Esto no es solo “tristeza”. Este es un trastorno de ánimo muy común, y NO es el resultado de ninguna debilidad o falla de su parte. Es muy importante, sin embargo, hablar con su médico si sufre muchos de los síntomas que aparecen a continuación casi todo el día, todos los días durante dos semanas, o más.

  • Sentirse triste, vacío o sin esperanzas.
  • No poder divertirse o disfrutar de actividades que antes le gustaban.
  • Comer demasiado o no comer en absoluto.
  • Dormir demasiado o no poder dormir.
  • Sentirse nervioso O como si no tuviera energía.
  • No poder concentrarse o tomar decisiones.
  • Sufrir dolores (dolor de estómago, dolor de cabeza, dolor de espalda) que no parezcan tener causa.
  • Pensar que no sirve para nada.
  • Desear no haber nacido o pensar que no vale la pena vivir.

¿Qué puedo hacer para sentirme otra vez yo mismo?

¡La depresión es tratable! Pero debe ponerse en acción. Primero, hable con su médico. Durante su visita, este podrá hacer todo o parte de lo siguiente:

  • Registrar su historia clínica. La depresión puede ser hereditaria. También es el resultado del estrés extremo. También le hablará sobre cualquier otro medicamento recetado o de venta libre (como medicamentos para el resfrío o para dormir) que esté tomando. Algunos medicamentos no deben interactuar con otros.
  • Hablar sobre cómo se ha estado sintiendo para diagnosticar si tiene o no depresión, para evaluar la gravedad y para trabajar con usted para decidir un plan de tratamiento que pueda seguir.
  • Realizar análisis de laboratorio. La depresión puede ser el resultado de otras enfermedades, como problemas con una glándula importante llamada tiroides. También puede ser un efecto secundario de ciertos medicamentos, incluso el alcohol.
  • Recetar medicamentos como antidepresivos.Los medicamentos recetados para la depresión pueden tardar hasta 8 semanas en hacer efecto, así que necesita tener fe y tomarlos todos los días, como le indique su médico. Pregúntele a su médico los efectos secundarios que puede tener el medicamento. (En general desaparecen a medida que su cuerpo se acostumbra al medicamento, pero algunos efectos secundarios, como sentirse peor que antes, son motivos para cambiar de medicamento). Programe una visita de seguimiento en uno o dos meses. Si aún tiene muchos síntomas, su médico y usted pueden decidir cambiar el medicamento o agregar otro. Cuando se sienta saludable nuevamente NO abandone el medicamento. Hable con su médico sobre los cambios que desee efectuar con respecto a los medicamentos recetados. Si deja el medicamento, la depresión puede regresar.
  • Decirle que hable sobre sus problemas con un consejero o psicólogo. Además de ofrecer compresión, su consejero puede sugerirle maneras de encontrar ayuda. Puede orientarlo para cambiar su forma de pensar para que pueda sentirse orgulloso de todo lo bueno que hace, y recordarle que la preocupación y la culpa son inútiles y a veces perjudiciales. Finalmente, estos profesionales pueden enseñarle formas de relajarse, como la respiración profunda o la meditación (calmar su mente).
  • Sugerir que se conecte con los demás. Es importante pasar tiempo con amigos y personas que también estén atravesando problemas al cuidar de otras personas. Puede localizar un grupo de apoyo para cuidadores al encontrar su Agencia de área sobre envejecimiento local http://www.n4a.org También puede consultar el sitio de la Alianza Nacional para Cuidadores (National Alliance for Caregiving) http://www.caregiving.org/, a través del Departamento de Salud de NJ, División de Servicios de Salud Mental state.nj.us/humanservices/clients/mental o visitar el sitio de Today’s Caregiver en www.caregiver.com.
  • ¡Decirle que se cuide bien USTED! Si dedica toda su energía a los demás, no le quedará nada para usted. Hacer ejercicio durante media hora por día y seguir una dieta saludable son principios básicos para un cuerpo y una mente sanos. (Vea nuestros artículos sobre ejercicios y alimentación saludable).
  • Como puede ver, existen muchas cosas que puede hacer para recuperarsede la depresión, pero debe asumir la responsabilidad de buscar ayuda cuando reconozca que su estado de ánimo triste duró más de dos semanas. Si su tristeza, agotamiento o cualquier síntoma le hacen difícil realizar sus actividades habituales, estos son signos de que debe recibir ayuda pronto. No lo postergue.

    A veces me siento tan mal que me quiero hacer daño a mí misma. No quiero hablar con amigos o familiares sobre esto porque se preocuparán o pensarán que estoy loco. Estas sensaciones con frecuencia se producen a la noche, cuando mi médico no está disponible. ¿A quién recurro si siento desesperación?

    Si piensa en hacerse daño, esto es una emergencia médica. Si no puede visitar a su médico de inmediato, acuda a una sala de emergencias. Llame al 911. Quienes se preocupan por usted y lo quieren sufrirán más si usted se quita la vida. Recuerde, es la depresión expresándose... no usted.

    Si se niega a visitar una sala de emergencias, pero siente la urgente necesidad de escapar o que su vida no tiene sentido, llame las 24 horas a la línea nacional de prevención de suicidios Lifeline al 1-800-273-TALK (1-800-273-8255). Consejeros capacitados estarán disponibles para escucharlo y aconsejarlo.

    A veces, es útil simplemente hablar con alguien cuando se siente muy triste o tiene mucho miedo, pero no piensa en hacerse daño. En momentos como este, puede llamar a una línea de ayuda “warmline”: un centro de atención telefónica con pares que son trabajadores de la salud mental compasivos y capacitados, que se especializan en escucharlo activamente. También pueden sugerirle recursos o actividades útiles. La Asociación de Salud Mental en Nueva Jersey administra una línea llamada Peer Recovery WarmLine. Esta tiene reconocimiento a nivel nacional por lograr muchas cosas positivas, incluso que quienes llaman sienten que tienen el control de su situación. Llame a WarmLine al 877-292-5588. Está disponible de 10 a.m. a 10 p.m., de lunes a viernes, y los sábados de 5 p.m. a 10 p.m.

    Si su ser querido está en el programa de MLTSS y usted es su cuidador, informe a su administrador de atención de MLTSS sus sentimientos o su diagnóstico de depresión. Pregunte si hay algo que puedan hacer para ayudarlo con el cuidado de la persona. Puede haber incluso un servicio de MLTSS, como atención de relevo, que podría ayudarlo.