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Demencia y enfermedad de Alzheimer: qué es, qué podemos hacer y qué debemos hacer
Enviado por Horizon NJ Health on Marcha 20, 2014
Tags: Dementia, Alzheimer’s
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Dr. Pius Chikezie, maestría en Salud Pública, miembro del Colegio Americano de Médicos (Fellow of the American College of Physicians, FACP), director médico de Horizon NJ Health


P. A medida que mis padres envejecen, me preocupo por su salud, su salud mental. Veo muchas personas de edad avanzada que me rodean que se han vuelto olvidadizas y, con el paso de los años, pierden cada vez más su capacidad para funcionar. Realmente me asusta que mi mamá y mi papá, cuando lleguen a los 70 años de edad o más adelante, pierdan su independencia, su capacidad de cuidarse solos. A decir verdad, también me preocupo por lo que pueda sucederme a mí cuando envejezca.
R. Comprendo sus preocupaciones. Todos deseamos lo mejor para nuestros padres cuando envejecen. La demencia es un término colectivo que se utiliza para describir los problemas que pueden tener las personas que padecen distintos trastornos o lesiones cerebrales subyacentes en relación con la memoria, la atención, el lenguaje, el pensamiento y la resolución de problemas. Se dice que tienen demencia quienes manifiestan dos o más tipos de síntomas que afectan el funcionamiento diario. La demencia es también un problema de salud pública grave; un estudio reciente estimó que el costo económico de la demencia en este país podría duplicarse para el año 2040.
Estos tipos de trastornos, llamados trastornos cognitivos (que antes se conocían como “senilidad”), por lo general afectan a personas de más de 65 años de edad. Sin embargo, se han presentado muchos casos de personas menores de 65 años que también han presentado signos de trastornos cognitivos. Se dice que esas personas tienen demencia de aparición temprana. Hay muchas formas de demencia, pero la enfermedad de Alzheimer es el trastorno más conocido y más frecuente de los que se engloban con el término colectivo “demencia”, y representa entre un 60 y 80 % de todos los casos de demencia. Otras formas incluyen la enfermedad de Parkinson y la demencia vascular.
Un análisis del censo más reciente estima que 4.7 millones de personas de 65 años o más de los EE. UU. padecían de la enfermedad de Alzheimer en 2010. La Asociación de Alzheimer (Alzheimer’s Association) estima que más de un décimo de las personas de 65 años o más sufre la enfermedad de Alzheimer, y que esta proporción se incrementa a un tercio de las personas de 85 años o mayores.
Por desgracia, mientras continúa mejorando la salud general de las personas, y estas viven por más tiempo, hay más personas de edad avanzada con buena salud física que no obstante sufren cierto deterioro de la función cerebral a medida que envejecen.
¿Cuáles son las causas de la demencia?
La causa de la enfermedad de Alzheimer es la muerte progresiva de las células del cerebro, las neuronas. Se piensa que es consecuencia de las “placas” entre las células que se mueren en el cerebro y las “marañas” dentro de las células. Los médicos pueden descubrir estas placas mediante un análisis de las neuronas del paciente para detectar anomalías en ciertas proteínas del cerebro. Como ocurre con la enfermedad de Alzheimer, todas las demás formas de demencia se producen por la muerte de neuronas. En la demencia vascular, que es generalmente provocada por un accidente cerebrovascular, las neuronas se mueren debido a la falta de oxígeno. Otras formas de demencia pueden ser causadas por un traumatismo cerebral producido por accidentes, lesiones deportivas o el abuso de alcohol o drogas.
¿Cuáles son los signos de la demencia?
Según la Academia Americana de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians, AAFP), los siguientes problemas indican un posible diagnóstico de demencia:
• Pérdida de la memoria reciente: un signo de esto podría ser hacer la misma pregunta en forma repetida y olvidarse de que ya se hizo.
• Dificultad para llevar a cabo tareas sencillas: por ejemplo, preparar una bebida o comida, pero olvidarse y dejarlas.
• Problemas para comunicarse: dificultad con el lenguaje al olvidarse de palabras simples o utilizar palabras equivocadas.
• Desorientación: en cuanto al tiempo y el espacio, por ejemplo, perderse en una calle ya conocida, cercana a donde vive, y olvidar cómo se llegó ahí o cómo regresar a casa.
• Falta de criterio: la AAFP dice: “Incluso una persona sana podría distraerse y olvidarse de vigilar a un niño por un rato. Sin embargo, las personas con demencia podrían olvidarse completamente del niño e irse de la casa todo el día”.
• Problemas con el pensamiento abstracto: por ejemplo, la administración del dinero.
• Extravío de cosas: que incluye colocarlas en lugares equivocados y olvidarse de haberlo hecho.
• Cambios de estado de ánimo: distintos de los que todos tenemos, cambios rápidos que pasan por un conjunto de estados de ánimo.
• Cambios de personalidad: por ejemplo, volverse irritable, desconfiado o miedoso.
• Pérdida de la iniciativa: demostrar menos interés por comenzar algo o ir a algún lugar.
Hay muchas pruebas, cognitivas y biológicas, que pueden utilizarse para determinar si un ser querido tiene demencia.
¿Cómo puede tratarse la demencia? Lo malo es que la muerte de las neuronas no puede revertirse. Solo podemos brindar cuidados y alivio para los que padecen el trastorno. En el caso de la enfermedad de Alzheimer, se han desarrollado fármacos que pueden mejorar la calidad de vida del paciente.
Además, algunas formas de demencia pueden tratarse al revertir los efectos de las causas subyacentes, lo que incluye interacciones farmacológicas, depresión, deficiencias de vitaminas y anormalidades de la glándula tiroides.
En cuanto a su preocupación sobre su propia salud mental a medida que envejece, puedo afirmar que realmente es cierto que las personas que ingresan en los últimos años de la mediana edad, es decir quienes están alcanzando los 60, pueden tomar medidas para disminuir la probabilidad de sufrir problemas cognitivos. Quisiera resaltar que la demencia no es necesariamente algo que hay que esperar que ocurra a medida que envejecemos.
Se pueden tomar medidas para tratar de evitar la demencia. No fume. No beba alcohol ni use drogas. Manténgase activo físicamente y haga ejercicio lo más que pueda. Tenga una dieta acertada y controle su peso para evitar la obesidad o, si tiene sobrepeso, baje de peso. Asegúrese de visitar a su médico con frecuencia para recibir tratamiento adecuado o prevenir enfermedades y afecciones crónicas, por ejemplo presión arterial alta, colesterol alto en sangre, diabetes y depresión. Es particularmente importante cerciorarse de que el corazón y el sistema cardiovascular estén sanos, ya que los estudios han demostrado que el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer o la demencia vascular es más alto entre las personas que tienen enfermedades y afecciones que dañan la salud del corazón.
Además, hay que mantener la mente activa. Estimule la mente participando en programas de educación para adultos. Participe en juegos y arme rompecabezas, hay muchos disponibles en Internet, para mantener ocupado el cerebro. Manténgase en contacto con los miembros jóvenes de su familia, que ayudan a mantener la mente joven. Continúe participando en actividades relacionadas con su religión o creencia.