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Como prepararse para el calor del verano y lidiar con él
Enviado por Horizon NJ Health on Agosto 07, 2013
Tags: verano, calor
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Dr. Howard Lu, Director médico superior de Horizon NJ Health

P. Hay un montón de cosas buenas sobre el verano y lo espero con ansias todos los años. Pero no me gustan los días, generalmente en julio y agosto, cuando la temperatura se eleva a 90 grados Fahrenheit (32 ºC) y a veces incluso más. El ambiente se vuelve muy incómodo, es casi imposible moverse y respirar. También parece que el clima se vuelva cada vez más caluroso cada verano. ¿Qué pueden hacer las personas para tolerar mejor los días calurosos de verano?

R. Es muy importante poder mantenerse fresco durante una época del año en la que parece tan difícil permanecer dentro de un lugar, incluso si uno tiene un buen aire acondicionado. El calor de perros del verano puede ser peligroso para todos, pero especialmente para las personas mayores. En mi opinión científica bien informada y como médico, puedo decirle que sí parece como si los veranos se hubiesen vuelto más calurosos últimamente. No puedo decirle si el calentamiento global es o no un factor, pero no lo descartaré en absoluto.

En todo caso, todos sufrimos cuando hace calor. Sin embargo, para las personas mayores y con discapacidad y para las personas con problemas de salud crónicos, como enfermedad vascular o diabetes, el nivel de incomodidad y las posibles consecuencias aumentan consecuentemente.

Una de las consecuencias más alarmantes y peligrosas del calor es el golpe de calor, una afección potencialmente mortal que puede ocurrir después de que la temperatura alcanza los 100 grados Fahrenheit (38 ºC). Sin embargo, no tiene que hacer tanto calor para que aparezcan los problemas.

A medida que envejecemos, perdemos gradualmente la capacidad de sudar y regular la temperatura de nuestro cuerpo. Como resultado, las personas mayores tienden a ponerse demasiada ropa porque ya no sienten calor como lo hacían antes. Durante el ejercicio, el ritmo cardíaco no se acelera ni vuelve a la normalidad tan rápido como antes. Además, la piel de las personas mayores se vuelve más fina y brinda menos protección contra el sol. La mala circulación, las enfermedades cardiacas, pulmonares y renales y la presión arterial alta aumentan el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el calor. Tener sobrepeso o bajo peso también aumenta el riesgo.

Por lo tanto, es muy importante que cuidemos de nosotros mismos durante los días calurosos de verano; es doblemente importante garantizar que todas las personas mayores o con discapacidad con las que convivimos, a las que cuidamos o simplemente por las que nos preocupamos también se sientan cómodas.

A continuación se mencionan algunos signos que indican que una persona mayor podría no estar reaccionando bien al calor. Llame a un médico o, si cree que los problemas son más graves, llame al 911 de inmediato:

  • Dolor de cabeza, sentir que va vomitar o sentirse cansado son signos de por lo menos un poco de estrés térmico.
  • Fatiga causada por calor: piel fría y húmeda, pulso débil, sensación de desmayo.
  • Calambres causados por el calor: espasmos musculares en el abdomen, los brazos o las piernas después de hacer ejercicios. (Tenga en cuenta que estos problemas pueden deberse a la falta de sal, pero no suministre sal ni pastillas de sal a menos que hable con un médico.)
  • Agotamiento causado por el calor: Esto es una advertencia de que el cuerpo se está calentando demasiado. Debe observar si tiene sed, si siente mareos, debilidad o falta de coordinación y si suda mucho. La piel puede estar fría y húmeda. La persona puede orinar menos y puede vomitar.
  • Golpe de calor: es potencialmente mortal. Requiere atención médica inmediata. La muerte puede producirse rápidamente cuando se sufre un golpe de calor. La temperatura corporal se eleva por encima de los 100 grados Fahrenheit (38 ºC) (algunas fuentes dicen 104 grados Fahrenheit [40 ºC]) y la persona puede volverse confusa, combativa, comportarse de manera extraña, sentirse débil, tambalearse. El pulso es rápido. La piel se seca, enrojece y puede sentirse caliente. Falta de sudoración. La respiración puede ser rápida y poco profunda. Las pupilas pueden ensancharse o dilatarse. Se pueden producir delirios, ataques o convulsiones y se puede entrar en coma.

Para hacer que la persona se sienta más cómoda mientras espera la ayuda médica haga lo siguiente:

  • Haga que la persona se acueste en un lugar fresco.
  • Levántele los pies.
  • Aplique paños fríos y húmedos o agua fría sobre la piel de la persona, especialmente en la cabeza, la ingle y las axilas que son partes que se enfrían rápidamente.
  • Abanique a la persona o suminístrele aire con un ventilador eléctrico.
  • Si es posible, dele agua fría para que tome en sorbos pequeños (no suministre sal sin la aprobación de un médico). No use alcohol para frotar.
  • Recuerde: si usted sospecha que está sufriendo un golpe de calor, llame al 911 o al personal médico inmediatamente.

Los siguientes son algunos de los consejos generales que se aplican a todas las personas a fin de ayudarlas a mantenerse frescas y cómodas durante el verano:

  • Utilice el aire acondicionado: Mantenga el aire acondicionado encendido por debajo de los 80 grados Fahrenheit (27 ºC). Si no tiene aire acondicionado, compre uno o utilice ventiladores para hacer circular el aire interior. Si es posible, lleve a la persona en automóvil a un lugar cercano que tenga aire acondicionado y donde pueden sentarse, como una biblioteca, un centro comercial, restaurante o teatro. Pero evite los lugares llenos de gente y las horas pico.
  • Cubra las ventanas: Durante el día, cierre las cortinas de todas las ventanas que reciban luz solar de manera directa. Abra las ventanas a la noche y utilice ventiladores o ventilación cruzada para hacer circular el aire y enfriarlo. (Una ventana abierta y descubierta durante el día simplemente hará que la temperatura del interior del lugar sea la misma que la del exterior.)
  • Controle los medicamentos: Averigüe si los medicamentos que toma la persona aumentan su riesgo de sufrir estrés térmico. Asegúrese de consultar con un médico sobre todos los medicamentos que se tomen, incluidos los productos ya elaborados.

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