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Cáncer de ovario
Enviado por Horizon NJ Health on Junio 12, 2013
Tags: Ovarian Cancer
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El siguiente artículo fue impreso en la edición de septiembre de 2012 de Positive Community. Horizon NJ Health se enorgullece de brindar apoyo a las publicaciones y organizaciones comunitarias de Nueva Jersey.

Dr. Philip M. Bonaparte, Vicepresidente de Asuntos Clínicos y Director médico de Horizon NJ Health


Estimado Dr. Bonaparte:
He oído que al cáncer de ovario se lo llama "el cáncer que susurra". Me hicieron un examen de Papanicolaou y una mamografía junto con otros exámenes médicos, pero ¿cuáles son los signos o los riesgos del cáncer de ovario? Anna


Estimada Anna:
Felicidades por trabajar para mantenerse saludable y realizarse las pruebas preventivas de detección necesarias, como la prueba de Papanicolaou, también denominada frotis de Papanicolaou. Sin embargo, una prueba de Papanicolaou solo detecta el cáncer en el cuello uterino y no detecta el cáncer de ovario. Aunque su médico realice un examen pélvico para revisar sus ovarios, a diferencia de la mamografía y la prueba de Papanicolaou, no existe un método de rutina para detectar el cáncer de ovario. Describir el cáncer de ovario como un cáncer silencioso es correcto. Durante años, al cáncer de ovario se lo consideraba un cáncer sutil o impreciso con pocos signos conocidos durante las etapas tempranas de la enfermedad. Las mujeres no sabían que tenían este tipo de cáncer hasta que el cáncer estaba en las etapas más avanzadas. Por este motivo es tan importante aprender acerca de esta enfermedad. Recuerde hablar con su médico, ginecólogo y otros profesionales de la salud regularmente; hable de sus problemas de salud y los antecedentes familiares.

En la actualidad, las mujeres que no tienen o presentan signos de cáncer de ovario no se suelen someter a exámenes. Algunos de los signos pueden ser un indicio de posible cáncer de ovario, pero los signos y síntomas son, a menudo, como los de otras condiciones no cancerosas, como problemas en el sistema digestivo (intestino) o la vejiga.

Algunas señales de advertencia pueden incluir cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Sangrado vaginal (sobre todo en las mujeres después de la menopausia) o flujo vaginal anormal en usted.
  • Dolor, molestia o presión en el estómago o el área pélvica.
  • Sensación inmediata de saciedad durante las comidas.
  • Hinchazón o distensión abdominal.
  • Acidez gástrica, malestar estomacal o gases continuos.
  • Pérdida del apetito.
  • Dolor en la parte inferior de la espalda.
  • Falta de energía permanente.
  • Cambios en los hábitos de la vejiga o del intestino, como la necesidad frecuente de orinar, estreñimiento o diarrea.

Si tiene cualquiera de estos signos o síntomas todos los días durante más de dos semanas, hable con su médico. Sepa qué es normal en su cuerpo. Una vez presentes, los síntomas del cáncer de ovario pueden continuar empeorando con el tiempo. En los últimos años, los tratamientos para el cáncer de ovario se han vuelto más eficaces y los mejores resultados se observan cuando se aplican en las primeras etapas de la enfermedad. De hecho, los datos de la Sociedad Americana contra el Cáncer indican que, con diagnóstico y tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad, la tasa de supervivencia de cinco años es superior al 90 por ciento.

Aunque todas las mujeres están en riesgo, las mujeres mayores tienen más probabilidades de padecer la enfermedad que las mujeres más jóvenes. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) observaron que alrededor del 90 por ciento de las mujeres que padecen cáncer de ovario son mayores de 40 años. La mayoría de los casos se presentan en mujeres de 60 años o más.

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de ovario incluyen:

  • Antecedentes familiares de cáncer: de mama, de colon o de ovario (madre o hermana, etc.).
  • Mutaciones genéticas.
  • Terapia de sustitución hormonal después de la menopausia. Cuanto más prolongada sea la terapia de sustitución, mayor es el riesgo.  
  • Edad avanzada (posmenopausia). 
  • Nunca haber dado a luz.
  • Mujeres obesas con exceso de grasa corporal, especialmente en la adolescencia.
  • Diagnóstico de cáncer previo.  

Algunos factores pueden reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario en mayor o menor medida: 

  • El uso de píldoras anticonceptivas durante tres años o más.
  • La ligadura de trompas (realizada con frecuencia para evitar el embarazo); una histerectomía, cuando se extirpa el útero y, posiblemente, el cuello del útero o al extirparse ambos ovarios.
  • Haber dado a luz a uno o más niños, especialmente antes de los 30 años.
  • El amamantamiento, especialmente durante un año o más.

Como ya he dicho, hable con sus médicos o profesionales de la salud, cuyo objetivo también es su buena salud continua.

Para obtener más información, visite:
Sitio web de los CDC en http://www.cdc.gov/cancer/ovarian/pdf/ovarian_facts.pdf